Modelo educativo.

Una filosofía de aprendizaje
basada en valores y emociones.

Un cambio necesario

“Porque el mundo ha cambiado, no podemos seguir educando como hace 100 años”

Un sistema educativo obsoleto

La educación apenas ha cambiado desde el Acta Forster de 1870, con la que se creó la educación primaria en Inglaterra. Un sistema educativo de la era industrial, similar a una línea de producción, y en el que se estandariza la educación para todos y se educa en cohortes por edad. Prácticamente el mismo sistema que aún se aplica hoy en nuestros colegios.

En España no mejora en el rendimiento académico porque se sigue enseñando como hace décadas: mediante la memorización de fórmulas y frases, porque no se apuesta claramente por la capacidad de cada alumno para aprender, atendiendo a su particularidad; y porque ni se valora ni se conoce el trabajo de los profesores, a quienes no se les da libertad para enseñar.

Nuestro modelo educativo

“La escuela ya no es un lugar, sino un espacio abierto donde comenzar a descubrir la vida”

Formemos alumnos para hoy y para el mañana

Nuestra metodología se apoya en los avances de la neuroeducación, buscando siempre la mejor forma de transmitir los conocimientos para que los alumnos estén atentos y receptivos hacia los contenidos formativos y poniendo especial atención en que los alumnos se eduquen dentro de un clima amable, ético y cooperativo.

Es muy importante, para que los alumnos aprendan con interés y memoricen de manera natural, aprender a través de las emociones. Sólo lo que nos emociona perdura naturalmente en nuestra mente.

Lo que nos emociona enciende nuestro cerebro y suscita nuestra curiosidad, esto nos hace mantener la atención y permite que los conocimientos ahonden en nuestro intelecto al tiempo que activa nuevos mecanismos de pensamiento que fomentan la creatividad.

Comunidad educativa

El papel del docente es acompañar a niños y familias a través de una atención personalizada en un entorno de tranquilidad y seguridad, fomentando el desarrollo equilibrado del potencial innato de cada alumno. El docente guía, sugiere, motiva y marca límites.

Un aprendizaje basado en la experiencia, en el que el niño marca su propio ritmo de aprendizaje y de relación con los demás según su proceso madurativo. Este proceso tiene por objetivo que al final del camino cada alumno haya logrado sus metas personales y lleve consigo una mochila llena de estrategias, competencias y valores para la vida.

Mirar-futuro-sin-olvidar-origenes-2

Alumnos con raíces en su tierra
y alas para poder volar

Mirar al futuro sin olvidar los orígenes

En Home School sabemos que en un mundo cada vez más global, la educación de hoy debe estar adaptada a las necesidades de mañana, y que sólo es posible formar a individuos plenos cuando son conscientes de dónde provienen y hacia dónde van. Por eso en Home School formamos a niños con raíces en su tierra y con alas para poder volar.

Alumnos con raíces en su tierra, que respeten y amen su entorno físico y social y quieran conservarlo y mejorarlo. Niños que sepan de dónde provienen y sientan pertenencia a su tierra, por eso elegimos trabajar siguiendo el Currículo de Conselleria d´Educació de la Comunidad Valenciana en lugar de habilitarnos por sistemas educativos extranjeros.

Alumnos con alas para poder volar en este mundo cada vez más global, conectado e internacional. Niños con suficientes herramientas de comunicación, con idiomas, con dominio de la tecnología, con habilidades sociales y que sepan trabajar en equipo. Alumnos creativos que entiendan y respeten la diversidad.

Cuando los alumnos tienen raíces y alas son capaces de aprender de manera autónoma y significativa, son capaces de descubrir sus talentos y potenciarlos, son capaces de convertirse en personas inteligentes, buenas y felices, en personas excelentes, y esto supone la verdadera excelencia educativa.

Inmersión en idiomas desde el primer momento

En Home School sabemos que en un mundo cada vez más global, la educación de hoy debe estar adaptada a las necesidades de mañana, y que sólo es posible formar a individuos plenos cuando son conscientes de dónde provienen y hacia dónde van. Por eso en Home School formamos a niños con raíces en su tierra y con alas para poder volar.

Alumnos con raíces en su tierra, que respeten y amen su entorno físico y social y quieran conservarlo y mejorarlo. Niños que sepan de dónde provienen y sientan pertenencia a su tierra, por eso elegimos trabajar siguiendo el Currículo de Conselleria d´Educació de la Comunidad Valenciana en lugar de habilitarnos por sistemas educativos extranjeros.

Alumnos con alas para poder volar en este mundo cada vez más global, conectado e internacional. Niños con suficientes herramientas de comunicación, con idiomas, con dominio de la tecnología, con habilidades sociales y que sepan trabajar en equipo. Alumnos creativos que entiendan y respeten la diversidad.

Cuando los alumnos tienen raíces y alas son capaces de aprender de manera autónoma y significativa, son capaces de descubrir sus talentos y potenciarlos, son capaces de convertirse en personas inteligentes, buenas y felices, en personas excelentes, y esto supone la verdadera excelencia educativa.

Protagonistas de su propio aprendizaje

Es necesario que los niños aprendan mediante emociones y mediante el juego para llamar su atención, ahondar en su memoria y fomentar su creatividad, sólo de esta manera aprenderán de una forma más profunda, crítica e integradora.

Estrategias metodológicas

El método Home School

T.A.P. es una propuesta educativa que nace de una reflexión atenta hacia la educación, a los procesos de aprendizaje que caracterizan nuestra sociedad actual y de la repercusión de éstos en el desarrollo de los niños.

Hemos desarrollado un proyecto propio de centro, en el que la figura del taller, la presencia de espacios de experimentación y mini-talleres, den a nuestros niños la oportunidad de múltiples puntos de vista que influyan más en los procesos y resultados del pensamiento y emociones, en la expresividad y en la creatividad de cada niño, tanto de forma individual, como grupo infantil y como familia.

Cada rincón del Centro nos ofrece a todos una oportunidad de crear, experimentar, aprender, disfrutar… Como principios de la intervención educativa jugamos en talleres, ya que posibilita que los alumnos realicen por sí solos aprendizajes. Hablamos de aprendizaje significativo, que busca acompañar, potenciar y modificar los esquemas de conocimiento que el alumno posee. Y son progresivos, ya que partimos del momento madurativo de cada niño.

Proponemos talleres de aula, zonas de talleres de recursos compartidos y talleres móviles. T.A.P. es un proyecto vivo, que crece, se construye y se enriquece con la observación, estudio y evaluación de la actividad diaria.

El bilingüismo desde una edad temprana es uno de los pilares de nuestro centro, ya que el cerebro de un niño bilingüe funciona diferente que el de un niño monolingüe. Por eso introducimos el inglés desde Primer curso de Infantil, contando con dos personas por aula, una que habla en cada idioma, para que los niños aprendan el inglés como segunda lengua mediante la exposición continua, conforme enuncia la teoría del Global English. Por tanto, la exposición a la lengua inglesa se produce durante todo el día.

El objetivo al final de las etapas educativas es que la persona sea completamente bilingüe y capaz de relacionarse indistintamente en castellano e inglés con una competencia plena. Gracias al nivel adquirido, nuestros alumnos pueden presentarse a los exámenes oficiales de Cambridge University en los niveles A2, B1, B2 y C1, obteniendo así una certificación oficial. Además, la lengua valenciana también se introduce en la etapa de Infantil, la lengua francesa en 3º de Primaria, y el alemán, como lengua optativa, se introduce en 6º de Primaria.

Los alumnos aprenden y adquieren conocimientos y competencias a través del desarrollo de proyectos que responden a problemas de la vida real, trabajando de forma transversal todos los contenidos de todas las áreas.

Se parte de un problema real y concreto y a través de él se aprende matemáticas, ciencias, lengua, inglés, etc.

Este modelo mejora la capacidad para retener conocimiento, es decir, memorizar de una forma natural, ya que parte de un aprendizaje significativo para el alumno y tiene una aplicación en su vida real.

Al mismo tiempo, les ayuda a desarrollar el pensamiento crítico, la comunicación, la colaboración y la resolución de problemas.

Los alumnos trabajan en grupos para la consecución de un logro común, de esa manera aprenden que cada cual tiene unos talentos concretos que complementan los de sus otros compañeros, todos son constructores y beneficiarios de la cooperación, y son conscientes de que son más fuertes juntos.

Este planteamiento mejora la atención y la implicación en el aprendizaje, también refuerza las relaciones sociales en el grupo fomentando la colaboración y el trabajo coordinado, además trabaja el rol del alumno en el grupo potenciando sus talentos naturales, cada miembro aporta lo mejor de sí mismo, consiguiendo un trabajo común final con un gran potencial de éxito.

Se trata de un proceso de aprendizaje cíclico compuesto de muchas etapas diferentes, se empieza planteando un problema y realizando preguntas en torno al mismo para adquirir conocimientos que llevan a su vez a más preguntas en un ciclo creciente de complejidad.

El objetivo no es sólo indagar y buscar respuestas sino que éstas sean transformadas por el alumno en datos e información útil.

Mediante este planteamiento se fomenta el pensamiento crítico y las competencias creativas, y se aumenta la motivación del alumnado.

La neurociencia ha demostrado que el aprendizaje basado exclusivamente en la memorización es superficial y generalmente transitorio. Sin embargo, mediante el aprendizaje basado en el pensamiento, los alumnos aprenden formas más complejas y perfeccionadas de entender, aprenden a analizar lo aprendido y pensar los contenidos del currículo en el proceso de aprendizaje.

Mediante esta metodología conseguimos un aprendizaje más profundo y enriquecido, los alumnos aprenden a contextualizar, analizar, relacionar, argumentar… a convertir información en conocimiento y desarrollar destrezas de pensamiento más allá de la memorización, fomentando el pensamiento eficaz.

Mediante la gamificación los niños trabajan las diferentes problemáticas a través de dinámicas propias de juegos y videojuegos. Se aplican mecánicas de entornos lúdicos en un entorno normalizado, de manera que se integran ambos contextos, ayudando a fomentar la atención y el aprendizaje cooperativo.

La “Flipped class” es un modelo pedagógico en el que invertimos la metodología del aula, el maestro no debe ser el centro de la clase y el aprendizaje no debe darse exclusivamente en el aula, puede darse en cualquier otro entorno, así, el aula debe convertirse en un espacio en el que el alumno sea el centro del aprendizaje y el docente debe acompañar a los alumnos para convertirlo en un aprendizaje activo.

Se trata de una formación personalizada adaptando los recursos y estrategias formativas a las condiciones personales de cada alumno, para que la formación se adapte al ritmo de aprendizaje de cada alumno, a sus conocimientos previos y a su momento madurativo, y no al revés. Al mismo tiempo la clase evoluciona según la dinámica del grupo, los alumnos son agentes de cambio y la evolución es continua.

El aprendizaje debe adaptarse a la evolución de los alumnos y poder ofrecerles lo que sus nuevas circunstancias están demandando.

Innovando en las formas de aprendizaje conseguimos mantener activa la curiosidad de los alumnos y fomentar maneras creativas de afrontar las problemáticas, lo que permite un aprendizaje con mayor calado en la memoria.

Gracias a los estudios de Howard Gardner, a la Teoría de Las Inteligencias Múltiples, y a diversos estudios neurológicos, sabemos que el aprendizaje multinivel es mucho más adecuado para retener conceptos por diversos motivos pedagógicos, por eso trabajamos en aulas multinivel plenas en Infantil, en grupos multinivel en Primaria y también en proyectos multinivel anuales transversales tanto en Primaria como en Secundaria.

El aprendizaje multinivel se asemeja más a las diversas situaciones sociales en las que nos encontramos a lo largo de la vida: entorno social, trabajo y familia. Por eso aprender mediante esta metodología provoca mejoras significativas en muchos aprendizajes: en el lenguaje y la lectura, en los indicadores afectivos y sociales, en los hábitos de estudio, socialización, automotivación, cooperación, actitudes hacia la escuela y en la autoevaluación.

Para realizar una evaluación correcta es necesario realizar una evaluación continua y transversal a todo el proceso de aprendizaje, así como una evaluación externa por parte del profesorado y una autoevaluación. Cada niño debe ser consciente de sus conocimientos previos y de los adquiridos tras el proceso didáctico.

Se comienza siempre por realizar una evaluación diagnóstica para conocer las condiciones de las que parte cada alumno, esto permite conocer lo que el alumno sabe, lo que no sabe y lo que cree saber. Posteriormente, durante el proceso de aprendizaje se evalúa tanto por evidencias (las huellas que quedan en el alumno de sus aprendizajes), como mediante una evaluación formativa en la que se comprueba que lo aprendido es correcto, y en caso de que no lo fuera, poder tomar acciones rectificadoras.

Como ya apuntó Gadner, las inteligencias son múltiples, y es necesario trabajarlas todas para un adecuado aprendizaje global de las materias. Por ello en Home School trabajamos todas las inteligencias, poniendo especial interés en la inteligencia emocional, como ya apuntó Goleman.

Es necesario que el niño sea capaz de ponerse en el lugar del otro y ser empático para entender el alcance de sus propias acciones, así como para poder trabajar en equipo en un mundo que cada vez demanda mayor cooperación entre los profesionales de los diferentes sectores.

Más allá de la inteligencia racional se trabaja con los alumnos la inteligencia emocional, el crecimiento personal, la empatía, la humanidad, la solidaridad, el altruismo, el diálogo, la confianza, la participación, la vida familiar y la convivencia en la comunidad educativa, la generosidad y el desprendimiento, los derechos humanos, la ecología, la preservación de la paz, la democracia y el desarrollo de los pueblos y de la sociedad.

Cada persona posee unos talentos innatos diferentes, y negarlos o no potenciarlos puede llevar a la frustración. El talento de cada niño hay que descubrirlo, cultivarlo y hacerlo crecer, sólo así mejoraremos los resultados académicos de cada niño, tanto dentro de sus potencialidades e intereses como a nivel global.

El sistema educativo actual aleja a muchas personas de sus habilidades naturales. La educación debe ser el entorno donde se creen las circunstancias adecuadas para que estos talentos emerjan.

No todos aprendemos igual, ni lo mismo en el mismo momento, hay que abrir diferentes caminos de aprendizaje en función de los diferentes dominios de inteligencia para personalizar la educación, que cada niño aprenda de la manera que le resulte más fácil, a través de los propios intereses y de las emociones.

Vivimos en un mundo cada vez más digitalizado y los niños de hoy son nativos digitales, saben utilizar de sobra la tecnología. Por eso lo importante no es enseñarles a utilizar la tecnología, sino que aprendan cuándo, por qué y para qué utilizarla.

Las competencias digitales deben estar adaptadas a una función, por eso nuestra función es favorecer una utilización eficiente, responsable y segura de las nuevas tecnologías, siempre con un fin y dentro de un proyecto global.

La tecnología es un arma de doble fijo y es necesario proporcionar a los niños la educación para que aprendan sus ventajas y sus peligros. Además, el cerebro de los nativos digitales funciona diferente que el de los adultos, salta de un pensamiento a otro con mayor agilidad, pero al mismo tiempo se abstrae más fácilmente del entorno, por lo tanto, los docentes deben adaptar la enseñanza a los cerebros de los niños de hoy en día.

Neurociencia

Gracias a los avances de la neurociencia hoy sabemos muchas cosas que hace pocos años no sabíamos. Sabemos de los mecanismos que utiliza el cerebro para aprender y para memorizar, sabemos en qué parte del cerebro se almacena cada tipo de información y sabemos que cuanto más se trabaje la sinapsis entre nuestras neuronas, más fácil es que los niños memoricen informaciones, relacionen conceptos y cultiven una mente abierta y creativa. Por eso nuestra metodología de aprendizaje se basa en las aportaciones de la neuroeducación y la neurodidáctica, porque si hoy conocemos la manera óptima de enseñar a nuestros hijos, lo lógico es ponerlo en práctica cuanto antes.

Hoy sabemos desde una base científica que cada persona aprende de manera diferente, por eso en Home School generamos un eje educativo del que surgen las herramientas y el enfoque adecuado para cada persona y grupo. Es necesario saber en qué momento u ola de aprendizaje se encuentra cada niño, esto nos permite diseñar diferentes proyectos y aplicar metodologías eficaces que provoquen la mejora continua de los alumnos.

Porque confiamos en los avances de la neuroeducación, trabajamos con diferentes metodologías que ayudan a que cada niño aprenda adecuadamente a su momento madurativo: aulas multinivel, trabajo por proyectos, gamificación, aprendizaje basado en proyectos y en pensamientos, aprendizaje mediante emociones, bilingüismo desde edad temprana, etc.